Con el fragor de la batalla del Rally de Finlandia aún en su cuerpo y la cruda moral por el abandono obligado de la competencia, Benito Guerra Jr. y su copiloto Borja Rozado regresaron a la ruta nórdica para analizar los acontecimientos acaecidos en el fin de semana y corregir las notas que habían hecho en los levantamientos previos. De tal manera, en tan sólo dos días recorrieron casi 600 kilómetros videograbando algunas partes y midiendo otras para que, en caso de participar el año próximo, ya tengan las anotaciones correctas y así puedan lograr mayor velocidad en las secciones cronometradas.
"Esto es algo nuevo que me ha enseñado mi copiloto Borja Rozada. Yo nunca había regresado a la ruta para analizar nuestras actuaciones. Por eso siempre es bueno aprovechar la experiencia de los navegantes profesionales y aprender de todo los conocimientos que ellos han acumulado. En verdad que fue de provecho estudiar lo que hicimos en los tres días de carrera y el porqué tuvimos algunos percances en la misma. Una vez ya pasadas las acciones es muy revelador estar en el lugar y buscar el porqué de las cosas", señaló Benito Guerra Jr..
Uno de los puntos en donde la dupla de pilotos representante de la Escudería Sport City, Seman Baker, Michelin, Interprotección, Televisa Deportes hizo especial hincapié fue en la número once del rally, la de Mynnilä, en la cual el pasado viernes perdieron el control del vehículo y se estrellaron contra un árbol. Ahí, ambos se pudieron dar cuenta de la complejidad real del trazado de las curvas y de la velocidad a la cual deberán entrar en futuras ocasiones para poder seguir en el camino y dentro de la competencia.
Otro de los aspectos estudiados en el recorrido posterior fueron los saltos más grandes del rally. En uno de ellos tanto Benito Guerra Jr. como Borja Rozada se sorprendieron pues luego de medir la distancia se percataron de que en su paso por la carrera habían saltado entre 45 y 47 metros con el Mitsubishi EVO X. Una distancia más que considerable y que podría ser la causa de los actuales dolores físicos de ambos en el cuello y en otras partes del cuerpo.
"Uno no se da una cuenta de lo que hace hasta que lo analiza posteriormente. Nunca hubiera imaginado que saltáramos tanto. Cuando saltamos sentimos que el impacto de la caída fue muy duro y tuvimos algunas molestias físicas pero hicimos caso omiso y continuamos en la carrera. Ahora, al regresar a medirlo, te das cuenta de lo que hace la adrenalina de la competencia y el entrenamiento en el auto y el físico. Es mucha la distancia y estamos muy contentos porque logramos hacerlo. El siguiente año lo haremos aún mejor", concluyó Benito Guerra desde Finlandia.
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